La semana pasada comenzó a circular información sobre un funcionario de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que utiliza su posición en el órgano judicial para obtener beneficios a través de un complejo esquema de “extorsión”.
Fuentes al interior de la Dirección General de Servicios Legales, oficina dependiente de la Consejería Jurídica y de Servicios Legales de la Ciudad de México, indican que José René Rivas Valladares “vendía” expedientes completos sobre carpetas de investigación para favorecer asuntos contra la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, desde su posición dentro del área de Defensoría Pública, mediante la colaboración con despachos legales externos, a quienes vendía los expedientes de diversas carpetas de investigación, situación que alertó en 2023 a Néstor Vargas Solano, quien fungía en ese entonces como titular de la Consejería Jurídica en CDMX.

Las mismas fuentes mencionan que fue tal el escándalo al interior de la Consejería como de la propia Fiscalía, que a finales de 2023 fue separado de ese cargo por una investigación desde la Fiscalía General de la República contra varios despachos de abogados involucrados con René Rivas. Pero en realidad esa no era la principal fuente de ingresos de René Rivas.
A través de los Institutos de Transparencia, tanto del gobierno federal como de la propia Ciudad de México, comienza una vinculación en el año 2019 entre René Rivas y José Alfonso Aparicio Velázquez (hoy secretario auxiliar de acuerdos en la ponencia de la ministra Loretta Ortiz) a través del hermano de éste último, Arturo Aparicio Velázquez, quien desde el año 2019 comienza a acumular extraños expedientes judiciales con quejas y amparos del orden administrativo tanto del orden federal como del ámbito local de la Ciudad de México.
René Rivas trabajó para el Instituto de Transparencia de la Ciudad de México entre febrero de 2017 y agosto de 2018; mientras que Alfonso Aparicio Velázquez trabajó en el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública entre agosto de 2015 y enero de 2020.
Y es en este contexto donde Arturo Aparicio Velázquez comienza a aparecer como figura central en la promoción de expedientes judiciales, por ejemplo, el expediente 2/2023 radicado en el Décimo Sexto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, en contra del Instituto de Transparencia de Acceso a la Información Pública Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México, así como el expediente 1388/2024 radicado en el Juzgado Décimo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, en contra del Instituto Nacional de Transparencia Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.
En los dos expedientes, Arturo Aparicio Velázquez contó con información privilegiada al interior de ambos institutos de transparencia.
La relación entre René Rivas y Arturo Aparicio es pública, pues se les ha visto juntos en diversos actos supuestamente “vecinales”, pero es un hecho que la denuncia pública contra ellos por extorsión, proviene tanto de las inmobiliarias como de los grupo vecinales y hasta de las mismas autoridades, ya que ha trascendido que a todo mundo se le filtra la información de que cuentan con el apoyo de la Suprema Corte de Justicia, lo cual puede ser manejado por ellos tanto como ofrecimiento de apoyo o como amenaza, según sea el caso.
Esto toma aún mayor relevancia al observar la gran cantidad de expedientes judiciales acumulados en la Suprema Corte de Justicia de la Nación a partir de octubre de 2025, justo cuando José Alfonso Aparicio Velázquez llega a la ponencia de la ministra Loretta Ortiz Ahlf.
Aquí cabe mencionar que José Alfonso Aparicio Velázquez, antes de sentarse en la SCJN, fue parte importante en la estrategia jurídica de CFE para la negociación con el sector duro del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM), para el contrato colectivo de trabajo entre CFE-SUTERM 2024-2026.
Alfonso Aparicio ha manejado su imagen pública como promotor del Derecho Laboral y trabajó en CFE entre enero de 2020 y septiembre de 2025, lo cual le ha valido en numerosos apoyos políticos de diversos sectores al interior del SUTERM, bajo el supuesto de poder movilizar a grupos importantes de trabajadores sindicalizados para infiltrarlos en grupos vecinales, ya sea para reventar la movilización social o para aparentar una fuerza que en la realidad no tienen.
Esta relación entre René Rivas y los hermanos Aparicio Velázquez está acumulando apoyos de peligrosos grupos que pueden ser utilizados para movilizar intereses políticos hacia un lado o hacia otro, pues también ha trascendido que existe relación entre estos y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción, veremos en las próximas semanas si hay deslinde por parte de las autoridades y estos personajes, pues tanto René Rivas como Alfonso Aparicio son funcionarios públicos. Al tiempo.





