Comunidades garífunas de Honduras denuncian que una empresa de Ricardo Salinas Pliego busca desalojarlas de sus territorios en Cayos Cochinos para facilitar la grabación de un programa.
El conflicto se concentra en playa Uva, donde un juzgado de San Pedro Sula ordenó el desalojo de los habitantes considerados ocupantes no autorizados. En este contexto, alrededor de un centenar de policías fue desplegado en la zona, restringiendo actividades como la pesca artesanal.
El predio es reclamado por Sociedad de Inversiones Ecológicas, cuyo accionista mayoritario, según reportes periodísticos, es Fundación Azteca Honduras, vinculada a Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca.
“Ese es el que está dando la orden para que desalojen a los garífunas”, denunció Miriam Miranda, coordinadora de la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh), quien acusó al empresario de anteponer sus intereses económicos a los derechos de las comunidades.
La dirigente advirtió que las actividades relacionadas con el programa Survivor también amenazan las zonas de anidación de tortugas carey y cuestionó que sean los propios habitantes quienes deban organizarse para protegerlas.
“Hay un plan de exterminio del pueblo garífuna y ese plan de exterminio no lo vamos a permitir. No vamos a permitir que nos desaparezcan como comunidad garífuna”, advirtió Miranda en un video publicado en redes sociales.
En tanto, el docente mexicano Julián Alvarado subrayó que las comunidades enfrentan restricciones para pescar y presiones para abandonar territorios que han habitado históricamente.
“Les están restringiendo la pesca que para muchas familias representa su único sustento. Denuncian también que están siendo desplazadas de zonas que históricamente han habitado”, señaló en su cuenta de Instagram.
Ofraneh sostiene que las actividades desarrolladas en Cayos Cochinos deben someterse a una consulta previa, libre e informada, conforme a una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Mientras avanza la producción de Survivor, las comunidades garífunas anunciaron movilizaciones permanentes para impedir su desalojo. La disputa enfrenta los intereses de una empresa de Ricardo Salinas Pliego con el derecho de un pueblo afroindígena a permanecer en sus territorios y preservar su principal medio de subsistencia: la pesca.






