
Personal de Seguridad Privada Lobo, perteneciente a Ocesa, utilizó acreditaciones, uniformes y accesos reservados para introducir sin boleto a cientos de personas durante los partidos del Mundial 2026 celebrados en el Estadio Ciudad de México, o Estadio Azteca, de acuerdo con testimonios y material videográfico investigado por la FIFA
La denuncia señala que algunos guardias recibían dinero en efectivo a cambio de facilitar el ingreso de aficionados que no contaban con una entrada válida.
Una vez dentro del Coloso de Santa Úrsula, estas personas buscaban lugares disponibles o se apropiaban de asientos asignados, situación que habría provocado reclamos, discusiones y enfrentamientos con quienes sí habían pagado sus boletos.
En uno de los videos que forman parte de los señalamientos se observa a dos integrantes de la empresa de seguridad de Ocesa entregar una chamarra de trabajo a un hombre, quien aparentemente paga en efectivo antes de pasar por una zona restringida.
Ya dentro del estadio, el individuo se quita la prenda y continúa su recorrido como un aficionado más.
Quienes documentaron las irregularidades aseguran que este procedimiento no fue un hecho aislado y calculan más de 300 ingresos sin boleto durante los encuentros mundialistas disputados en la capital.
Hasta ahora, esa cifra es investigada por la FIFA, que pedirá al Gobierno de la Ciudad de México, la administración del estadio que investiguen a la propia empresa de seguridad d3 Ocesa.
La posible utilización indebida de gafetes, uniformes y acreditaciones representaría una falla en los controles internos del inmueble.
Además del perjuicio económico por el acceso sin entrada, la práctica habría impedido conocer con precisión la identidad y ubicación de todas las personas presentes dentro del recinto.
Las reglas de operación de la FIFA establecen controles diferenciados para espectadores, trabajadores, voluntarios y personal acreditado
. Los lineamientos para estadios también contemplan revisiones en los perímetros y mecanismos de administración de accesos para impedir que personas sin autorización lleguen a zonas restringidas.
Para los encuentros mundialistas, las autoridades capitalinas desplegaron el operativo “Última Milla”, con filtros destinados a permitir el paso hacia las inmediaciones del estadio únicamente a aficionados con boleto, residentes acreditados, personal autorizado y servicios de emergencia.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana tuvo una participación de más de 56 mil policías en las distintas actividades relacionadas con el torneo.
Pese a ese dispositivo, los señalamientos apuntan a que la vulneración pudo producirse dentro de los propios controles asignados al personal privado. Por ello, será necesario determinar quién contrató a Seguridad Privada Lobo de Ocesa, qué responsabilidades tenía durante los partidos y qué empresa o institución supervisaba la entrega y utilización de sus acreditaciones.
Seguridad Privada Lobo ha participado en la vigilancia de espectáculos masivos junto con OCESA; incluso, en el AXE Ceremonia donde murieron dos personas.
Ambas empresas aparecen relacionadas en la investigación por la muerte de los fotoperiodistas Berenice Giles y Miguel Ángel Rojas durante el festival Axe Ceremonia de 2025.
La FIFA, la administración del Estadio Ciudad de México, OCESA y Seguridad Privada Lobo si recibieron reportes sobre ingresos irregulares, cuántas acreditaciones fueron entregadas y si existen registros de personas que accedieron mediante uniformes o gafetes ajenos. También deberá revisarse el material de las cámaras instaladas en puertas, pasillos y zonas de control.
Mientras la FIFA presumía un sistema de acreditaciones y revisiones altamente especializado, alguien le habría metido cientos de “cachirules” en el estadio más vigilado del país.





